La baraja
Cincuenta y cinco cartas, una por cada ficha del doble nueve, del 00 al 99. Cada carta tiene un número arriba y otro abajo, como las dos mitades de una ficha. Los números pequeños de las esquinas te dicen qué carta es sin tener que voltearla. Un doble es una carta con el mismo número en las dos mitades. Hay diez.
Jugadores y parejas
El juego clásico es de cuatro jugadores en dos parejas. Los compañeros se sientan de frente. Nunca le enseñas tus cartas a tu compañero ni hablas de ellas. Para eso están los dichos de la mesa.
El reparto
Baraja ("dale agua"). Reparte diez cartas a cada jugador. Las 15 que sobran se apartan boca abajo. Quedan fuera de la mano. Nadie roba de ellas y nadie las mira. No saber cuáles 15 están dormidas es la mitad del juego.
Agarra tus cartas como una mano de baraja. Lee las esquinas.
La salida
Solo la primera mano necesita una decisión, y cada mesa lo resuelve a su manera. Pónganse de acuerdo antes de repartir.
Se sortea. Antes de repartir, un jugador de cada pareja (o todos) saca una carta de la baraja y la enseña. Sale el que tenga el total más alto. Las cartas vuelven a la baraja antes del reparto. Es la forma más común en Cuba y en Miami.
Sale la Gorda. Después del reparto, el que tenga el 9|9 sale con él. Si está dormida entre las 15, sale el doble más alto de la mesa, o se reparte de nuevo.
El doble más alto. Después del reparto, el que tenga el doble más alto sale con él, sea el que sea.
Sea cual sea la forma, el que sale puede salir con cualquier carta. Salir con un doble es costumbre, no obligación.
En cada mano después de la primera, sale el que ganó la mano anterior, con la carta que quiera. Con lo que sale ya le está diciendo algo a su compañero.
Jugar una carta
El juego va a la derecha, contrario a las agujas del reloj. En tu turno, juega una carta de modo que uno de sus números toque el mismo número en una de las dos puntas abiertas. Un 5|2 va en una punta que muestre 5 o en una que muestre 2. Los dobles se ponen atravesados, como una ficha.
Deja la línea sobre la mesa para que todos vean las dos puntas. Cuando se ponga larga, dóblala.
El paso
Si no tienes una carta que cuadre con ninguna punta, di "paso" y el turno sigue. No puedes pasar si llevas. Pasar da información: ahora todos saben que te faltan dos números, y un buen compañero lo aprovecha.
Cómo termina la mano
Una mano termina de dos maneras.
Dominó. Un jugador juega su última carta ("me pegué"). Su pareja gana la mano.
Tranca. Todos tienen cartas pero nadie puede jugar en ninguna punta. El juego está trancado. Cada jugador suma los números de las cartas que le quedan. El que tenga menos tantos gana la mano para su pareja.
Si los dos totales más bajos son de jugadores contrarios y empatan, casi todas las mesas lo cuentan como empate: nadie se anota y vuelve a salir el mismo jugador. Pónganse de acuerdo antes de empezar.
Los tantos
La pareja ganadora se anota el total de todos los números que quedan en las manos de los dos contrarios. Un 6|4 en la mano son 10 tantos. La Gorda son 18. La Blanquita es 0.
La primera pareja que llega a 100 gana el partido. Para una noche más larga, jueguen a 150 o a 200. Decídanlo antes de barajar.